ZACATECAS. Tras diagnosticarle muerte cerebral, la familia de Alfonso Piñón Ramos, de 42 años, cumplió el sueño de quien se desempeñó como Policía Estatal Preventiva (PEP) durante 10 años al donar sus órganos y convertirse en “un héroe sin capa”.
El agente tuvo un accidente automovilístico hace una semana, y “después de varios días de estar conectado a aparatos se nos informó que tenía muerte cerebral y pensamos en cumplir su anhelo de dar vida después de la muerte”, relataron los parientes del uniformado.
Destacaron que “Alfonso era una persona que veía por el bien de los demás, tanto en su profesión como policía, como en su vida personal, pues siempre buscaba ayudar a los demás y su trabajo lo cumplía a cabalidad y con profesionalismo”.
Indicaron que, incluso fuera de servicio, buscaba la manera de ayudar, pues cada tres o seis meses acudía al Banco de Sangre a donar, por lo que “sin darse cuenta también cumplía en vida su sueño de ser un héroe sin capa”.
Es así que la familia del uniformado tomó la decisión de donar sus órganos, lo que dará una nueva oportunidad de vida a por lo menos 50 personas.
Por lo anterior, Alfonso dejó un vacío enorme en sus dos hijos y 10 hermanos, quienes con orgullo acudieron a un evento simbólico en la clínica 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para despedirlo.
PIONERO DE LA DONACIÓN
Los hermanos del uniformado dijeron sentirse orgullosos de despedir a Alfonso “como a él le hubiera gustado irse de este mundo, ayudando a los demás. Ahora sí será inmortal, como él decía serlo”.
Relataron que siempre estuvieron al pendiente de su hermano debido al riesgo de su profesión, pero “él siempre decía: soy inmortal, lo que al final así será, ya que permanecerá en este mundo a través de la donación que él mismo pidió hacer mientras vivía”.
Lo anterior al destacar que fue pionero de la donación, “de hecho hablaba con sus compañeros para que también lo hicieran cuando pasaran a mejor vida. Fue así que este lunes él puso el ejemplo”.

