ZACATECAS. Los artesanos de Michoacán deciden salir de su estado para vender sus productos, ya que la situación de inseguridad los obliga a trabajar a escondidas a fin de evitar el cobro de piso, dio a conocer Roberto, quien vende chalinas y rebozos.
“Venimos una vez al año, ya que las piezas se hacen en telar y es más complicado. En cada rebozo nos tardamos tres meses”, ahondó.
Explicó que solo pueden pagar una estancia de dos días en las entidades por los gastos de alimentación y transporte, por ello prefieren rematar sus productos a pesar del largo proceso de confección.
ELABORACIÓN
Roberto detalló que las chalinas y los rebozos que oferta son coloridos y están elaborados con ixtle, así como con gusanos de seda de maguey y pigmentos naturales.
Destacó que las piezas contienen hasta 9 mil hilos y están hechas en el anonimato para mantenerse alejados de la inseguridad.
Comentó que en dos telares hacen las coloridas prendas, que roban las miradas y el asombro de quien puede apreciarlas.
“Somos nueve personas, pero trabajamos a puerta cerrada porque llega la gente mala y nos quieren cobrar. Entonces para vender andamos fuera”, lamentó el artesano.
Señaló que llegó a Zacatecas este miércoles, por lo que hoy regresará a su entidad para continuar trabajando.
