ZACATECAS. Aunque es una práctica que se ha intentado erradicar, hasta 300 pesos están dispuestos a gastar los zacatecanos en pirotecnia durante las dos últimas semanas del año para celebrar las fiestas.
Pese a lo anterior, Hortensia Ruiz, originaria del Estado de México y comerciante de pólvora, explicó que debido a que las regulaciones son más estrictas, las ventas se redujeron 50 por ciento, porque “además ya no nos permiten vender cohetes muy fuertes”.
Refirió que prefiere no arriesgarse a sufrir un decomiso de cohetones, por ello solo ofrece lo básico, como palomitas, cebollitas, bengalas y bombas de humo. Aunque no descartó que exista la venta ilegal de artefactos más potentes.
En ese sentido, la comerciante Esmeralda López mencionó que ha tenido complicaciones porque los menores de edad quieren comprar y cuando se niegan a venderles “hay confrontaciones con los niños y adolescentes”.
Refirió que, a pesar de que es una tradición muy arraigada para el 31 de diciembre, se debe considerar cuidar la salud de las personas con autismo, así como de mascotas, quienes “sufren con tanto ruido y por eso nosotros promocionamos más los fuegos pirotécnicos de luz”.
PREVENCIÓN
La Coordinación Municipal de Protección Civil (CMPC) informó que algunas personas de las colonias populares de la zona conurbada Zacatecas Guadalupe mantienen la costumbre de comprar fuegos artificiales para entretenerse.
Por ello, ahondó, se autorizaron permisos para que cada puesto que venda pirotecnia solo tenga en su posesión 10 kilos de pólvora, entre palomitas y bengalas.
Refirió que cada comerciante debe contar con dos cubetas: una con arena y la otra con agua, además de un extintor con el objetivo de prevenir cualquier accidente y poder reaccionar de manera inmediata ante cualquier eventualidad.
