Los nuevos liderazgos del SNTE y la educación de calidad
La elección democrática de los nuevos dirigentes de las Secciones 34 y 58 del Sindicato SNTE marca un parteaguas en la historia política del gremio magisterial en Zacatecas y abre una ventana de oportunidades para reflexionar sobre la relevancia de la educación de excelencia como palanca de las transformaciones, factor no valorado, y sí menospreciado por la autoridad en nuestro estado.
El arribo de Filiberto Frausto a la conducción de la Sección 34 y de Marcelino Rodarte, a la 58, es producto, sin duda, de un renovado pacto histórico de los educadores de Zacatecas, que marca un giro de 180 grados, en la búsqueda de representantes éticamente comprometidos, que les procuren un trato digno, en su relación con la patronal.
Para fortuna, este emergente acuerdo colectivo tejido culturalmente en las entrañas íntimas del pensamiento de los profesores zacatecanos fue avalado, respaldado y protegido, no violentado, por la dirección nacional del SNTE, que encabeza Alfonso Cepeda, a través de sus delegados enviados a Zacatecas. Este comportamiento civilizado tiene también que ser reconocido.
De entrada, esta elección de dirigentes del magisterio generará, en el corto y mediano plazo un reacomodo de las fuerzas, no solo al interior del sindicalismo zacatecano, sino también de la vida política en el estado.
Las nuevas dirigencias del magisterio tienen en el futuro inmediato, para fortalecer su legitimación, al menos cuatro compromiso y retos por atender, entre los que destacan los siguientes:
1) Propiciar un trato digno a maestras, maestros y a personal de apoyo; 2) Defensa firme de las conquistas históricas de los docentes; 3). Reivindicar la importancia de la educación de excelencia como factor esencial para el desarrollo de Zacatecas; y 4) Ser vigilantes del uso honesto y eficiente de los recursos públicos, para atender las prioridades de la enseñanza en nuestra entidad e impedir que se convierta la educación en hoyo negro de corrupción.
La responsabilidad de los nuevos líderes del magisterio no es menor. Por algo, los maestros de Zacatecas, determinaron darles su apoyo contundente.
Por cierto, la elección de los dirigentes magisteriales coincide con la aprobación del presupuesto educativo 2025 para Zacatecas que ascenderá a 17 mil 667 millones de pesos, un 10 por ciento más que el autorizado para el año en curso.
Los recursos aprobados a Zacatecas para el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativo y Gasto Operativo (Fone-2025) registrará igualmente un incremento muy importante de más de 600 millones de pesos adicionales.
El presupuesto del FONE/2025 será superior a los 9 mil 860 millones de pesos.
Pero este aumento sustantivo de recursos públicos a la educación zacatecana, avalados por la presidenta Sheinbaum, será irrelevante si no se destinan para atender las prioridades de mejora de la excelencia de la enseñanza pública en nuestro estado. Y en este decisivo tema, mucho podrán influir los nuevos líderes sindicales.
Y el otro tema que es crucial: ¿Por qué no se ha avanzado en la federalización de la nómina magisterial zacatecana, estancada en la actualidad, hecho que ha impedido que se aprovechen cientos y miles de millones de recursos públicos que están disponibles, para dar mejor trato a los docentes? ¿Qué podrán hacer al respecto los nuevos dirigentes del magisterio?
El ciclo de la historia y Víctor Manuel Fernández
Con la elección de los nuevos dirigentes del magisterio se cierra y abre un nuevo ciclo de la historia del sindicalismo magisterial en Zacatecas.
Quién lo diría: hace ocho años, el Movimiento Democrático del Magisterio de Zacatecas (MDMZ) vivió un momento violento, complejo, crítico y difícil de su historia.
El ciclo de la historia se repite ahora, no como tragedia, sino como gloriosa experiencia. El Movimiento Democrático del Magisterio hoy conquista el poder de conducción de las Secciones 34 y 58, con el reconocimiento de los profesores, y, además de la dirección nacional del SNTE.
El docente Víctor Manuel Fernández, protagonista de esas batallas memorables (y su equipo entre ellos el maestro José Luis Figueroa) se ha mostrado, sí satisfecho por el triunfo, pero también prudente. Eso es positivo. Que sea por el bien del sindicalismo magisterial y de la educación.
