TECOLOTLÁN. Teniendo como escenario la ganadería de San Constantino, este miércoles se realizó una interesante jornada en la que el matador Sergio Flores pudo ponerse a punto para el próximo compromiso en la plaza México, donde el 24 de noviembre despachará astados de esta importante dehesa jalisciense.
Al terminar la tienta, el tlaxcalteca manifestó sentirse muy complacido por la amabilidad y la calidez con la que fue recibido por el ganadero Juan Pablo Corona y su familia.
Con respecto al juego de las becerras agregó: “creo que vivimos diferentes matices. Vimos una tienta con muchas peculiaridades en la que reinó la gran movilidad de los ejemplares, además hubo algo muy importante, que fue la emoción”.
ANIMAL DE BRAVURA
El espigado diestro de Tlaxcala también tuvo la oportunidad de matar un toro que originalmente estaba destinado para ser lidiado en el coso de Insurgentes, pero que lamentablemente se dañó un pitón. De esta manera y con un sentimiento esperanzador, Flores pudo disfrutar de las cualidades que tenía el ejemplar en cuestión.
Respecto al juego que dio el astado de San Constantino, el propio Sergio realizó una puntual descripción: “un animal que tuvo mucha nobleza, pero a la vez una evidente bravura, además de profundidad en sus embestidas.
“Un ejemplar perfecto para el público, ya que tenía por los cuatro costados el nombre de señor toro y para nosotros los matadores era muy bueno estar delante de él”, detalló.
LISTO PARA MÉXICO
Después de reiterar el agradecimiento a la familia Corona, tras visitar por primera vez su casa ganadera, Flores habló de la ilusión que le hace regresar a la Plaza México, donde en las 14 ocasiones que realizó el paseíllo en este coso cosechó ocho triunfos de Puerta Grande.
Además, comentó que el domingo será un día muy especial, ya que por primera vez fungirá como padrino de una confirmación de alternativa, siendo Borja Jiménez quien confirmará en la México.
Por su parte, el hidrocálido Miguel Aguilar habrá de atestiguar el acontecimiento ante un bien presentado encierro de don Juan Pablo Corona.
