CIUDAD DE MÉXICO. La buena exhibición del toreo a caballo se demostró en la Corrida de Rejones celebrada en la Plaza México. Tres matadores que mostraron su diverso concepto de rejoneo.
La tercia conformada por Jorge Hernández Gárate, Guillermo Hermoso de Mendoza y Javier Funtanet salieron triunfantes ante el buen encierro de la ganadería de Marrón.
Cabe destacar que cada vez crece más el público asiduo a las corridas de rejones, pues se registró una buena entrada en el coso de Insurgentes.
MAESTRÍA DE HERNÁNDEZ
Abrió la tarde Jorge Hernández Gárate, quien recibió a Fontanero, de Marrón, de 535 kilos, lo hizo determinante, rodándose con mando y pasando al ejemplar con un rejón de castigo.
La actuación del potosino estuvo cargada de emoción y entrega, siempre determinado a mostrar su maestría, midiendo los terrenos y atendiendo los tiempos de un ejemplar que apretaba mucho y que se volvió exigente.
Fuego le acompañó en un binomio perfecto con dos banderillas soberbias al violín, simplemente espectacular.
En un momento el caballo dobló las patas y Gárate cayó en la arena, sufriendo fuertes golpes; sin embargo, se repuso de inmediato con entereza, para regresar a la escena y montar a Valladolid, colocando las banderillas cortas.
El potosino dejó en buena colocación el rejón de muerte, logrando dar una vuelta al ruedo como premio.
Hernández Gárate ante su segundo, Tabernero, de 551 kilos, al que pasó con un rejón de castigo tras saludar con Tin Tán. En el inicio de banderillas, montó a una gran estrella de su cuadra, Velásquez, con el que toreó de costado con mando y determinación.
Valladolid, y la cumbre de una faena anunciada, imponiéndose la maestría de un inspirado rejoneador que a 20 años de trayectoria sigue demostrando. Acertó con el rejón de muerte y cortó una oreja.
HERMOSO, EMOCIONA Y CAUTIVA
Perlito, de 534 kilos, fue el segundo de la tarde, animal de Marrón correspondiente a Guillermo Hermoso de Mendoza. Lo pasó con apenas un rejón de castigo, fue un toro sin duda complicado, al que había que pisarle mucho los terrenos.
Desde la primera banderilla se lo sacó a los medios y ya de ahí no salió. Como imantado por el mando sin paliativos del rejoneador, que le impuso su voluntad al astado. Le quitó todas las querencias y, literalmente, hizo de él otro novillo para cuajar una faena electrizante para el público.
Guillermo antepuso el valor, capacidad, inteligencia, torería, suficiencia y dominio de los espacios y del tiempo, que reduce a la mínima expresión.
Coronó Hermoso su faena tan impecable como la concibió y la Plaza México se le rindió por entera entregándole una oreja, aunque hubo petición de la segunda.
Un triunfo imponente llegó para Guillermo Hermoso durante su temporada en México. La faena para el recuerdo. La inspiración desatada del matador y la felicidad en la gente que generó.
En esta temporada, no podía ser menos, así que aprovechó el genio que salió para él en el segundo excelente novillo de Marrón y su puso a torear como si no hubiera un mañana. Lo cuajó al quiebro, de poder a poder, citando en largo, dando todas las ventajas al astado dejándose llegar para clavar en el último instante.
Y todos, con un control exacto de los tiempos de la suerte, en un despliegue absoluto de dominio y precisión. Lo toreó de manera magistral, soñando despierto, la hermosina, banderillas a dos manos, las piruetas excelsas para explotar en los finales con las cortas. Una faena que llevó su nombre, y un rejón fulminante para cortar una oreja. El astado mereció el arrastre lento.
AVANZA JAVI FUNTANET
Velador, de 542 kilos, tercero de la tarde, tocando en suerte al rejoneador Javier Funtanet, que pasó con un rejón de castigo al de Marrón. Montó a Sueño, caballo del hierro de Diego Ventura, con el que abrió las banderillas.
Con Gitano le buscó muy arriba para clavar dos banderillas de alta apuesta coronadas con piruetas con los pitones rozando a Velador.
A esas alturas, se hizo dueño Funtanet de la voluntad del ejemplar, al que dejó una banderilla espectacular en los medios, citando muy en corto. Valor con la pureza y verdad en una gran muestra del toreo a caballo.
Un ejemplar emotivo, con clase y calidad, ante el que terminó de poner de acuerdo a una plaza entera. Las banderillas cortas con detalle, en la plena y certera interpretación del carrusel para tener todo ganado. La colocación del rejón de muerte fue el impedimento para tocar pelo, aún así salió avante con la clamorosa vuelta al ruedo que dio.
El sexto de la tarde llevó por nombre Vengativo, de 535 kilos, el cual puso a prueba la tenacidad de José Funtanet, quien se sobrepuso a la adversidad de gran manera, firmando una actuación donde el apostar todo fue la clave.
No fue fácil el astado de Marrón, que tuvo poca movilidad y transmisión, pero el rejoneador dio todo, y aún más pisó los terrenos comprometidos, metiéndose en los adentros y con un dejo de verdad clavó las primeras banderillas.
El encuentro de Funtanet tuvo ese fondo, transmisión, variedad, gusto y entrega, plagando de emociones una vibrante actuación que derivó en el corte de una oreja.

FOTOS: MANOLO BRIONES
