SOMBRERETE. Las plantas beneficiadoras de frijol son un elefante blanco, pues son inoperantes y obsoletas; sin embargo, “ponerlas a funcionar sería un apoyo para darle valor agregado a la leguminosa y poder encontrar un mejor precio de garantía”, aseveró el alcalde Ramiro Hinojoza Aguayo.
Aunque explicó que esto no será fácil, pues las plantas ubicadas en Calera de Víctor Rosales y Sombrerete requieren por lo menos entre 12 a 15 millones de pesos para poder habilitarlas.
Lo anterior, ya que “la maquinaria que se compró hace 20 años se pensó que era de tecnología de punta, pero hoy nos encontramos con un ‘Frankenstein’ porque el tren era brasileño, la cribadora española y por eso nunca se pudo poner en marcha”, expuso.
TRABAJO CONJUNTO
El también presidente de la Asociación de Frijoleros Unidos de Zacatecas puntualizó que para hacer operantes las plantas es necesario un trabajo conjunto entre los gobiernos municipal y estatal, así como el Poder Legislativo, para poder destinar el recurso suficiente y se rehabiliten estos espacios.
“Es fundamental ponerlas a trabajar porque entre más acabado y más tratamiento le demos a nuestro frijol creo que podemos venderlo cada vez a un mejor precio”, mencionó.
Agregó que se tiene el conocimiento y la claridad de lo cosechado en Zacatecas, así como de lo que consume el gobierno federal, lo que “nos puede dar para comercializar con ellos mismos y dárselos a mucho mejor precio que el que nos lo compran.
“Para ello se tendrá que aprender a cribar, pulir, embolsar y darle la presentación [de la leguminosa] que pidan las dependencias”, explicó.
Finalmente, dijo que estas plantas “las vamos a defender y sobre todo vamos a impulsar el hecho de que estén funcionando para darle una mejor presentación y acabado a la cosecha de frijol”.
