SAN LUIS POTOSÍ. Diego Silveti se convirtió en el triunfador de la segunda corrida de toros del Serial Taurino de la Fenapo, y lo hizo tras cortar una oreja de peso durante la buena faena al segundo de su lote de la ganadería de Las Huertas.
La Monumental El Paseo registró una buena entrada, con tres cuartos del aforo. En este festejo se fueron de vacío los matadores Octavio García El Payo y Fermín Espinosa Armillita.
El juego de los toros de Las Huertas fue variado, destacando el quinto, aplaudido en el arrastre.
EL ARRANQUE
Abrió plaza Encargado, de 510 kilos, de la ganadería de Las Huertas, tocando en turno al matador de Octavio García El Payo, quien plasmó un buen saludo capotero al recrearse por verónicas.
Comenzó con muletazos por bajo y no tardó en encontrarse con el buen pitón derecho: cadencia, mando y ritmo, bajo un astado asentado, fue marcando así una faena de temple y trazos largos, en los que llevó la hondura.
Por el izquierdo, el de Las Huertas tuvo menos recorrido, regresando el queretano al pitón derecho, muletazos más, pero el animal fue a menos con prontitud, quedando parado. Falló con los aceros y terminó por ser aplaudido.
, de 492 kilos, de Las Huertas, segundo de la noche, correspondió a Diego Silveti, que tuvo un breve saludo capotero.
Brindó su faena al respetable potosino que registró una buena asistencia en la Monumental El Paseo. Con la muleta en la diestra, el torero guanajuatense comenzó una labor muy pensada, con solvencia, midiendo la distancia y firmando la calidad en las dos primeras series.
El toro se frenaba, punteaba y cambiaba su comportamiento, buscando el cobijo de las tablas.
Silveti, basado en su buena técnica, le cambió los terrenos y poderoso sacó muletazos por el izquierdo. El de Las Huertas no cedió y de nueva cuenta se acercó a las tablas, ahí, un determinado Silveti plantó cara, sin dejarse nada, estando muy por encima.
Toreó por la cara en el tramo final. El animal ayudó muy poco en la Suerte Suprema, teniendo que volcarse Silveti que se retiró entre palmas y un aviso.
LA DETERMINACIÓN DE ARMILLITA
Carnal, de 500 kilos, primero del lote de Fermín Espinosa Armillita, que tuvo variedad en el saludo capotero.
El toro tuvo mayor movilidad de inicio en la muleta, pero punteaba los engaños, derrotando y eso complicaba el lucimiento para el hidrocálido.
Deslucido terminó siendo el de Las Huertas, con el que sobresalió el valor y la determinación de Armillita, que buscó agradar al público que estuvo con él. Petición de oreja no concedida.
UNA FAENA DE SENTIMIENTO
Octavio García El Payo sorteó como segundo de su lote a Toyotón, de 504 kilos, al que bregó con mucha torería.
El ejemplar de Las Huertas tuvo la fuerza medida, pero un fondo de nobleza que aprovechó a cabalidad el torero, que volvió a entonarse por el pitón derecho ligando series muy templadas que le permitieron estructurar una faena de sentimiento al correr la mano con ese mando.
La faena mantuvo el interés y continuó desarrollándose con esa calidad manifiesta por el torero queretano que se gustó.
SENTIMIENTO Y ENTREGA
Rafita, de 490 kilos, quinto de la noche, al que Diego Silveti toreó con mando una faena dedicada a la gran afición potosina, y un comienzo soberbio, con un desafiante cambiado por la espalda para después dedicarse a torear con las notas del sentimiento y la entrega.
Una faena a corazón abierto, tocando las fibras más sensibles, donde se plasmó la naturalidad del toreo por ambos pitones. Una madurez y un toreo pausado quedó en el ruedo de una plaza en la que tantos momentos de gloria ha tenido.
La faena fue a más. Una entrega que se convirtió en un binomio perfecto entre el público y Silveti. Oreja con mayoritaria petición tras pasaportar al toro con más de tres cuartos de acero.
El sexto, Rey David, de 490 kilos, un toro potable de Las Huertas que aprovechó Fermín Espinosa Armillita.
Teniendo una faena variada, toreando por ambos pitones, dejó series de gran calado, aprovechando la transmisión del animal. Pasaportó hasta el segundo viaje y terminó por ser aplaudido.

