ZACATECAS. Sara Hernández Campa, presidenta honorífica del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), informó que las Casas del Bienestar para la atención del adulto mayor ubicadas en Apozol y Jerez de García Salinas todavía no son designadas a alguna dependencia, pero impactarán económicamente al área que sean entregadas.
“La dependencia que finalmente la ponga a trabajar afectará directamente a sus presupuestos, por ejemplo al SEDIF nos impactaría económicamente en el capítulo mil”, explicó.
Reconoció que el sistema solicitó la administración de las casas porque ponerlas en funcionamiento al cien por ciento es costoso y el SEDIF no cuenta con el recurso para hacerlo, por lo que se tiene que esperar a que un área sea designada para analizar presupuestos y costos de operación.
AVANCE
Hernández Campa expuso que la casa en Apozol lleva un avance de 95 por ciento, si acaso faltan algunos pasamanos y adecuaciones en el área de jardinería y detalles menores.
Agregó que la de Jerez no la pudo supervisar, pero en comparación de Apozol teóricamente debe tener el mismo avance y refirió que en días próximos realizará un recorrido para verificar cómo van las obras.
EN MARCHA ADOPCIONES
Hernández Campa indicó que por el momento la Casa Cuna cuenta con alrededor de 15 y 17 menores que ya se encuentran en convivencia constante con sus padrinos, de los cuales cuatro se encuentran liberados jurídicamente para iniciar el proceso de adopción.
Refirió que constantemente trata de actualizar la situación ante la procuraduría del menor y el área de adopciones para agilizar los procedimientos, porque uno de los objetivos es buscar que los niños encuentren un hogar.
Explicó que la cantidad de menores en la Casa Cuna varía según la condición en que llegan al lugar, por ejemplo la semana pasada habitaban 56 menores y durante estos días son 46.
Mencionó que hay niños que solo van de paso lo que agiliza el procedimiento hasta ocho días porque tal vez hubo un error ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), en los que no se sabía que el niño tenía padres o familiares que asumieran la custodia.
