JEREZ. Las calles de Jerez se llenaron de un mágico color naranja que portaron más de 250 corredores, ciclistas y atletas adaptados para hacer posible la cuarta edición de la Carrera Incluyente por La Paz.
Cada atleta recorrió, con éxito, un paseo de 5 kilómetros por las principales calles del municipio, para dar fin a este ejercicio antes del gran maratón.
Todo comenzó frente a la presidencia municipal, de donde partieron rumbo al Santuario de La Soledad para tomar la parte más dura del paseo.
La siguiente parada, antes de llegar a la última zona, fue la Parroquia de la Inmaculada Concepción, donde ya podían ver el jardín central del pueblo mágico.
Ya en este trecho, cada corredor apretó con todas sus fuerzas y dieron el último respiro para llegar a la meta y colgarse con orgullo la medalla que daba por finalizada su proeza.
























