ZACATECAS. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, estuvo muy metido en el proceso electoral con una influencia decisiva en los resultados, acusó el obispo Sigifredo Noriega Barceló, quien calificó esta situación como “un muy mal ejemplo”.
Recriminó que este tipo de prácticas “no apunta bien. Lo que empieza mal, dice la sabiduría popular, va a terminar mal. Le ha quitado la esperanza a mucha gente. Está la incertidumbre, está el desconcierto”.
Noriega Barceló también se manifestó en contra del proyecto de reforma al Poder Judicial, al considerar que no beneficiará al país. “Sí veo mucho peligro, mucho riesgo de que haya regresión”.
Argumentó que se requiere de un perfil preparado para llegar a ser magistrado o juez “y esto no lo puede lograr una elección así al mayoreo, ¿por qué razón?, porque se puede politizar”.
Aunque el obispo aceptó que “todas las instituciones requieren renovarse, renovarnos, no es para que se destruyan”. En este caso, insistió en que la reforma judicial implica un riesgo que incluso puede afectar al Estado de Derecho.
La corrupción no solo puede existir en una institución, está en todas, “y no por eso vamos a desaparecerlas. Imagínate: si una familia hubiera corrupción, hay que desaparecer a la familia y formar otra. Pues no, no se pudiera ciertamente”.
DEUDA CON VÍCTIMAS
En Zacatecas, Sigifredo Noriega reconoció avances en seguridad al referir que disminuyeron los homicidios, aunque aumentaron las extorsiones. “Veo progreso, vamos por el camino adecuado, pero todavía falta mucho”.
Advirtió que las autoridades quedan a deber en atención a las víctimas. Mencionó que la Iglesia está en contacto con aproximadamente 300 familias tocadas por la violencia, sobre todo en municipios como Calera de Víctor Rosales, Enrique Estrada, Morelos y el sur de Fresnillo.
“De parte de los gobiernos, es poco lo que reciben. Es gente muy lastimada que va a tardar tiempo para levantarse. Están desamparadas, muchos huérfanos, más viudas que viudos, es un precedente difícil de superar”.
Por ello, el obispo consideró complicado que cambie la percepción de inseguridad, “porque una persona que fue dañada siempre va a llevar eso presente, esto va a hacer muy lento y en la medida en que haya más resultados”.
OTROS PENDIENTES
Noriega Barceló señaló problemas en salud, donde la Iglesia apoya con medicamentos. “Mi respeto a médicos, enfermeras y hospitales, que funcionan con el mínimo, porque hay algo estructural que no se ha resuelto desde que se quitó el Seguro Popular”.
Asimismo, cuestionó que la Nueva Escuela Mexicana no tenga seguimiento, por lo que siguen las inquietudes y la preocupación sobre este cambio. “Es un desafío muy grande que tenemos no solo aquí, sino en México: la educación”.
El obispo insistió en que “si algo tiene que mejorar, es lo básico”. En la economía, añadió, los datos que aparecieron no son favorables para Zacatecas, “mucha gente se está yendo”.
Expuso que recientemente visitó Los Ángeles, California, para reunirse con la comunidad migrante. “La vida es muy dura allá, trabajar todo el día, dormir poco y a veces no están bien pagados, como uno pudiera suponer, pero sí es mejor que aquí”.
