ZACATECAS. La empresa Ferromex se encargará de pagar a los afectados los daños causados por el descarrilamiento del tren, ocurrido la tarde de este miércoles en la colonia Pánfilo Natera, así lo dieron a conocer las autoridades de gobierno.
Jorge Luis Gallardo Álvarez, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), informó que este jueves se realizó una reunión para entablar acuerdos entre los perjudicados y los responsables de la empresa ferroviaria.
Durante este encuentro, los representantes de Ferromex aseguraron que se harán cargo de la reparación y el pago de los daños; sin embargo, precisaron que comenzarán con las dos viviendas y la escuela afectadas, para luego continuar con los automóviles dañados.
En cuanto al impacto recibido en la estructura de las viviendas como en la institución educativa, el titular de la CEPC señaló que tras analizarlas, no presentaron daños estructurales, por lo que descartan el riesgo para las familias.
Aunque, por otra parte, se determinó que en la escuela las clases se reanudarán hasta concluir los trabajos, para evitar que algún menor o docente resulte herido durante los trabajos.
Daños irreparables
Por su parte, vecinos damnificados iniciaron los procesos legales para cobrar el seguro por daños; no obstante, señalaron que la afectación emocional continúa.
Juan Lara Vásquez, uno de los vecinos cuyo domicilio resultó ser el más perjudicado, relató que la crisis nerviosa de su esposa no ha parado desde el día del incidente, cuando los vagones del tren cayeron sobre la pared de la sala y el cuarto de lavado, mientras ella se encontraba en su hogar.
Detalló que aunque él no estaba en la casa durante el hecho, en cuanto supo de ello, se dirigió hasta el lugar para ver cómo estaba su familia.
Una vez en su vivienda, Vásquez pudo constatar que el descarrilamiento solo dejó daños materiales y que su familia estaba a salvo, libre de lesiones físicas, aunque no emocionales, como lo constata su esposa, quien sufrió un shock emocional que requirió de atención médica y del cual aún se recupera.
Ante esta situación y por precaución, decidió llevar a su familia a la casa de unos parientes para pasar la noche, mientras él acudía a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) para interponer una denuncia, tal como le aconsejaron las autoridades, para comenzar con los trámites del seguro.
SIN CLASES HASTA NUEVO AVISO
La directora de la escuela primaria Pánfilo Natera, Marisela Carrero Ortiz, puntualizó que en la institución se reanudarán las clases hasta que las autoridades de Protección Civil lo indiquen.
Aseguró que los daños ocasionados en la escuela no llegaron a las aulas, pero debido a los escombros, automóviles y los vagones que cayeron sobre la barda perimetral, era peligroso citar a clases a los alumnos.
Dio a conocer que resultaron afectados 38 metros de barda, y a causa de los trabajos emprendidos, no es conveniente reanudar las clases; por ello, la directora invitó a los padres de familia a estar atentos a los avisos oficiales de la escuela.
El gobierno intercede
En un boletín emitido por las autoridades estatales, informaron que fungirán como intermediarias para garantizar la reparación de los daños
En la primera reunión, el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, encabezó una mesa de trabajo con los afectados, la CEPC y el delegado de la Fiscalía General de la República (FGR), Cristian Camacho Osnaya, para elaborar un proyecto ejecutivo ferroviario, a fin de reubicar las vías.
Además, las comisiones de Atención a Víctimas, de los gobiernos de México y de Zacatecas, ofrecieron a los afectados atención psicológica urgente, seguimiento y acompañamiento jurídico, así como apoyo en materia de trabajo social; acciones que forman parte de la atención integral.
Mientras tanto, los afectados informaron a las autoridades estatales y federales los daños sufridos en su patrimonio y los problemas auditivos que algunos han desarrollado a consecuencia del ruido.
Habrá de establecerse, también, contacto directo con directivos de la empresa Ferromex, con la finalidad de llevar a cabo una negociación estrecha, y se realice, a la brevedad, el pago de los daños a viviendas y vehículos, utilizados como herramientas de trabajo.





