CIUDAD DE MÉXICO. Encontrar materiales que sean superconductores a temperatura ambiente sería como el Santo Grial de la física en el siglo 21 por sus grandes beneficios a la sociedad.
Así que el reciente anuncio de un equipo de científicos surcoreanos, liderado por Sukbae Lee y Ji-Hoon Kim del Instituto de Ciencia y Tecnología de Corea, del primer superconductor a temperatura y presión ambientales causó gran revuelo en distintos medios, no así entre la comunidad científica que ha reaccionado con escepticismo.
La superconductividad es la propiedad que tienen algunos materiales de transmitir corriente eléctrica a temperaturas extremadamente bajas sin ninguna resistencia.
El nuevo material llamado plomo-apatita modificada o LK-99 parecería haber superado esta limitación al funcionar a temperatura ambiente y sin aplicar una enorme presión.
En un video del equipo científico surcoreano de 2 minutos y medio se aprecia como un pequeño fragmento de LK-99 es movido de un lado a otro sobre una superficie siempre tocando un punto.
En entrevista con REFORMA, Jorge Hirsch, científico de la Universidad de California en San Diego y una autoridad en superconductividad, refuta los resultados difundidos en dos artículos en arXiv, un repositorio de acceso abierto sin revisión por pares, donde se describen sus propiedades en cuanto a la resistencia eléctrica, corriente crítica, campo magnético y el Efecto Meissner.
El físico argentino ejemplifica un comportamiento anómalo en cuanto a la resistencia eléctrica, una propiedad característica de los materiales superconductores.
«Mirando los papers, ciertamente no da la impresión de que estos investigadores saben de lo que están hablando, los gráficos no muestran lo que uno ve (con la superconductividad), por ejemplo, la resistencia cae como una roca, así verticalmente, eso no ocurre en superconductividad», recalca el autor del libro La superconductividad bien entendida empieza con H.
Tampoco resulta convincente para el físico mexicano Roberto Escudero, Premio Nacional de Ciencias 2022 en la categoría de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales, con un doctorado en superconductividad.
Al enfriar un metal, ejemplifica, la resistencia va a disminuir y en un determinado punto, ocurre una transición que se le llama transición superconductor y eso marca cuando el material es superconductor.
«Y estos hacen cosas que uno tiene muchas dudas, no les crea», remata Escudero, investigador emérito del Instituto de Investigaciones en Materiales (IIM) de la UNAM.
El Efecto Meissner es otra de las pruebas que se utilizan para verificar la superconductividad de un material. Al enfriar un material hasta el punto en el que se vuelve superconductor expele el campo magnético de su interior. Como consecuencia, en presencia de un campo magnético el material es capaz de levitar.
Pero en el video que los científicos coreanos aportan como evidencia, en lugar de permanecer suspendido, sin contacto, el LK-99 tiene un punto de apoyo.
«Eso sería prueba de superconductividad si ese material estuviera levitando, pero está apoyado como se puede ver en el video. Al ser apoyado en la punta, eso no prueba nada, simplemente puede ser un efecto magnético que no tiene nada que ver con superconductividad», argumenta Hirsch.
Hirsch publicó en su página (jorge.physics.ucsd.edu/jh.html) un video donde demuestra cómo es posible hacerlo con imanes.
«Si no hubiera un punto de apoyo, eso sería imposible de hacer con imanes. Si tuvieran un video sin punto de apoyo sería muy interesante, pero no lo tienen», insiste el especialista.
El trabajo del equipo surcoreano generó expectativa por las posibles aplicaciones que tendría para la transmisión de electricidad, desarrollo de baterías y computadoras cuánticas.
Últimamente, añade el científico argentino, hubo varios anuncios de superconductores de hidrógeno bajo presión que tampoco eran reales, mismos que ha refutado; hace unos años ocurrió lo mismo, pero con partículas de plata y oro en India.
«Me llama la atención que este anuncio haya recibido tanta publicidad porque realmente, el hecho de que salga en arXiv no quiere decir nada. No es una publicación seria ni debe ser tomada seriamente como es tomada.
«Creo que es perjudicial para la ciencia que el público lea estos anuncios sugiriendo que es real cuando no es real», critica Hirsch.
Mientras que Escudero, quien ha dedicado buena parte de su trayectoria como físico experimental al fenómeno de la superconductividad, cuestiona que los artículos no fueran enviados a una revista internacional donde pasarían por la revisión de un editor y los evaluadores, un proceso que puede tardar unos meses o inclusive un año, como haría un científico «cuando hace una cosa más o menos interesante».
El físico español Francisco Villatoro también compartió en su blog La Ciencia de la Mula Francis sus dudas respecto a los resultados presentados que le parecen «muy poco confiables».
Érika P. Buzio
Agencia Reforma

