ZACATECAS. Mientras la diputada local María del Mar de Ávila Ibargüengoytia presentó una iniciativa para que la Junta de Monumentos regule la instalación de negocios en el Centro Histórico, la líder comerciante Lourdes Velasco Gómez considera que ya son bastantes las atribuciones del organismo estatal, así como los trámites que les piden.
La legisladora panista presentó su iniciativa el 19 de abril y argumenta que se busca proteger el patrimonio del primer cuadro de la capital.
“Los vecinos y habitantes del sector del Centro Histórico y colonias aledañas reprueban también el uso excesivo e indiscriminado de la ciudad para la instalación de bares, antros y otros centros de consumo de bebidas alcohólicas, con música escandalosa y sin supresores de ruido, con luces prohibidas por las normas vigentes, con horarios extendidos de manera ilegal, lo que genera un consumo de alcohol sin control alguno, sin medidas adecuadas de protección civil, que tienden a la deformación de los edificios en aras de adecuarlos para fines no aptos para la ciudad de Zacatecas”, indica en su iniciativa.
En esta propuesta propone que la Junta de Conservación y Protección de Monumentos Coloniales emita opiniones con respecto a la instalación de negocios, a fin de que “no se pierda el valor excepcional de la zona”, no se dañe el patrimonio ni se modifique la arquitectura.
En estas reformas propuestas a la Ley de Bebidas Alcohólicas del Estado de Zacatecas también se propone escuchar a los vecinos y procurar que no tengan quejas sobre la instalación de algún negocio.
La iniciativa busca prohibir la instalación de toldos voluminosos y luces neón, así como otros elementos que afecten la imagen en el Centro Histórico de Zacatecas.
De Ávila Ibargüengoytia expuso que para hacer su iniciativa se reunió con asociaciones y grupos de vecinos y comerciantes. Sin embargo, Lourdes Velasco aseguró que ella no fue consultada, por ello no conoce la propuesta.
Consideró que para los comerciantes del primer cuadro el interés es que no sean tan engorrosos los trámites y solicitudes que les requiere la Junta de Conservación, que en algunos casos hasta les piden escrituras.
Se quejó de las regulaciones que han planteado para los letreros de los negocios, incluyendo las dimensiones de estos y tipografía permitida, del que dijo se pretendía cobrar un impuesto. “La Junta de Monumentos no está en nada a favor del comercio”, manifestó Velasco Gómez.

