CDMX. Es responsabilidad de los estados, pero principalmente de los productores, mantener un control eficaz sobre las armas de fuego y municiones, sentenció el embajador de México ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Juan Ramón de la Fuente.
En el seno del Consejo de Seguridad, el ex rector de la UNAM indicó que todos los estados deben comprometerse con los lineamientos establecidos en el Tratado sobre Comercio de Armas (ATT, por su siglas en inglés).
«Hacemos un llamado a aquellos países que todavía no son parte de la ATT a comprometerse, a cumplir responsablemente con estrictos estándares de precaución en sus transferencias, con criterios de objetividad, más allá de sus intereses geoestratégicos o los de las empresas privadas que con frecuencia incurren en prácticas negligentes con la complacencia de los estados.
«Por ello, reiteramos que es responsabilidad de todos los estados, pero especialmente de los estados productores, a fortalecer los marcos internacionales existentes para un control eficaz, durante todo el ciclo de vida de armas y municiones», expuso.
De la Fuente participó en el debate convocado por Rusia sobre «riesgos derivados de las violaciones de los acuerdos que regulan la exportación de armas y material militar», en el cual, el representante de Moscú, Vasili Nebenzia, aprovechó para acusar a Estados Unidos y la Unión Europea de enviar ilegalmente armas a Ucrania.
El representante de México ante la ONU hizo hincapié en la iniciativa mexicana plasmada en la resolución 2616, sobre un mayor control en la comercialización de armas, y que fue aprobada en diciembre de 2021.
«La resolución 2616 hace especial énfasis en el respeto a los embargos de armas impuestas por el Consejo, violar estos embargos implica que más armas estén disponibles en diversas situaciones y que, en consecuencia, aumente el sufrimiento de la población civil.
«Contiene disposiciones sobre la necesidad de construir capacidades y brindar asistencia, pero igualmente promueve acciones de mayor colaboración entre los estados, incluida la cooperación regional por tierra, mar y aire.
«Se apoyan y refuerzan marcos de referencia que son comunes, tales como el programa de acción para prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos y otras iniciativas, estrategias o planes de acción a nivel regional», señaló.
