CIUDAD DE MÉXICO.- En un giro de 180 grados respecto a la política de su antecesor, el Presidente estadounidense, Donald Trump, decidió ayer no permitir que las personas transgénero sirvan en el Ejército.
Sin embargo, de acuerdo con un reporte del portal Politico, esta medida, que desató la indignación en gran parte del país e incluso dentro del Partido Republicano, no estaría relacionada con la ideología de Trump, sino con sus deseos de impulsar su agenda.
La Cámara baja está cerca de aprobar un proyecto de ley presupuestario que contempla muchas de las promesas de campaña del Presidente, entre ellas el financiamiento de parte del muro fronterizo con México.
Pero esta legislación se estaba viendo amenazada por una disputa interna entre los republicanos respecto a la presencia de transgéneros en las Fuerzas Armadas.
El ala más conservadora del partido buscaba que el proyecto de ley incluyera un veto a las operaciones de cambio de sexo financiadas por el Pentágono, algo que el liderazgo de la formación no estaba dispuesto a aceptar.
Con su decisión, Trump habría logrado destrabar el proceso. Sin embargo, la magnitud del rechazo a la medida podría suponer a la Casa Blanca un problema mucho mayor del que el Mandatario había calculado.