
Laura Esquivel es una alumna de 13 años que cursa el segundo grado de telesecundaria en la comunidad Manganita, en el municipio de Villa de Cos.
Todos los días se levanta temprano para acudir a clases. A diferencia de otros niños, ella tiene que caminar por lo menos un kilómetro para llegar hasta su escuela, pues allá no ha llegado el apoyo de bicicletas para transportarse.
Aunque el modelo de telesecundaria implementado en 1968 implica impartir la educación a través de transmisiones televisivas, son pocos los lugares donde realmente sucede de esa forma, pues la mayoría de los espacios carecen de infraestructura y equipamiento suficiente para hacerlo.
Un ejemplo es la telesecundaria ubicada en la comunidad Tierra y Libertad, que sólo cuenta con dos aulas, por lo que segundo y tercer grado tienen que tomar clases en un mismo espacio, lo que a los alumnos les genera confusión por los temas que se imparten a unos y a otros.
Otro problema es la falta de maestros, pues varios padres de familia señalaron “que fallan mucho” y que incluso hay ocasiones en que sólo acuden a las instituciones educativas dos o tres veces por semana, lo que consideraron que merma el desarrollo educativo de sus hijos.
En municipios como Chalchihuites, quienes viven en comunidades cercanas a la carretera esperan ahí el transporte para llegar hasta su escuela; el problema se concentra en los lugares más alejados, en donde no existen medios de transporte más que los vehículos particulares.
No obstante, no toda la gente cuenta con uno, lo que trae como consecuencia que muchos adolescentes y jóvenes en edad de estudiar no puedan concluir su formación.
El principal problema es que no tienen opciones para trasladarse. La mayoría es gente de escasos recursos que no cuenta con la capacidad para pagar una renta en las cabeceras municipales o en la capital del estado para que los muchachos puedan estudiar.
Hay aulas que están a punto de caerse, por lo que en algunos casos los padres de familia se organizan para que sus hijos tomen sus asignaturas en alguna vivienda particular.
Habitantes de Jalpa comentaron que al municipio han llegado maestros a varias comunidades, pero que ya no aguantan; “quieren vivir muy cómodos, acá llegan a bañarse a jicarazos y hay familias que se encargan de darles hospedaje, otras veces tienen que vivir en un salón”.
Mientras que los padres de familia son los encargados de proporcionarles los tres alimentos, es decir, desayuno, comida y cena por lo menos a quienes llegan “como nuevos”, es decir, a quienes acaban de egresar, ya que la Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac) no les paga los primeros tres meses laborados. “Es por eso que mucho no aguantan”.
Las cifras
De los 800 planteles de telesecundaria que hay en la entidad, aproximadamente 150 son escuelas unitarias, es decir, en los que se imparte a un grupo de 10 o más estudiantes los tres grados educativos.
Ubaldo Ávila Ávila, subsecretario de Educación Básica y Normal de la Seduzac, expuso que el subsistema atiende a 32 mil alumnos en toda la entidad, de los cuales 10 mil 968 egresarán este ciclo escolar y, en promedio, 20 por ciento no continuará con estudios de bachillerato.
El funcionario aseguró que el hecho de que los alumnos de los tres niveles reciban clase en el mismo grupo en las escuelas unitarias “no es ningún problema, porque los estudiantes de tercero fungen como tutores de los de primer grado”.
Reconoció que las telesecundarias requieren apoyo para mejorar su infraestructura porque las aulas son muy pequeñas para los entre 15 y 18 jóvenes que atienden, en promedio, en las comunidades rurales.
Sostuvo que pese a que en algunos planteles se dan clases a grupos unitarios y aproximadamente 26 operan en casas-habitación o en aulas de primarias, los espacios están en buenas condiciones.
No obstante, como medida alternativa, Ávila Ávila informó que la Secretaría de Educación revisará la infraestructura que le pertenezca y que se encuentre despoblada para que sea aprovechada por las telesecundarias.
En cuanto a la insuficiencia de infraestructura, ejemplificó que en la comunidad Jacarandas, de Jalpa, 90 alumnos toman clase en una casa-habitación.
El funcionario aseguró que 80 por ciento de los planteles de telesecundaria están equipados con medios electrónicos, televisión y antena para poder operar.
Sin embargo, enfatizó que el reto es modernizar el equipo y dar mantenimiento constante a la antena de recepción de la señal.
Sin dar números, el subsecretario de Educación Básica y Normal expuso que hay solicitudes para la apertura de más planteles de este subsistema, aunque en las zonas urbanas de Jerez, Fresnillo, Loreto, Zacatecas y Guadalupe.
No obstante, las telesecundarias únicamente brindan servicio educativo en comunidades rurales, mientras que los subsistemas de secundarias generales y técnicas atienden a la población de áreas urbanas, por lo cual dichas peticiones no procederán.
